Una auditoría de 10 minutos para ver qué decisiones tuyas siguen perteneciendo a la etapa anterior de tu negocio —y cuáles pide la que viene.
Hay un momento en el que el negocio ya creció, pero algunas decisiones siguen siendo las de antes. No es falta de capacidad ni de trabajo: es que nadie te avisa cuándo cambia la etapa. El aviso llega solo, y llega en forma de techo.
Eso se nota en tres lugares concretos: en cómo usás tu tiempo, en a quién le estás dando tu desarrollo y en dónde se te va la energía. Acá vas a mirar los tres, marcar lo que todavía hacés y ver, en limpio, qué te está pidiendo el próximo nivel.
"Cada nivel nuevo te pide una forma distinta de liderar. No se sube con más esfuerzo: se sube soltando lo que servía antes."
Qué seguís resolviendo vos que ya podría resolver un proceso, una herramienta u otra persona.
A quién le estás dando tu tiempo: a quien más te reclama o a quien más está creciendo.
Dónde se va tu atención: en sostener lo que ya existe o en construir lo que viene.
Cómo responder: marcá solo lo que de verdad está pasando en tus semanas, no lo que te gustaría. Marcar mucho no está mal: cada cosa marcada es una decisión disponible.
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Esto es lo que marcaste, traducido en decisiones. No hace falta hacerlas todas: elegí una y empezá por ahí.
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Ninguna de estas decisiones se toma de golpe y todas duelen un poco, porque lo que estás soltando es lo que te trajo hasta acá. Pero el próximo nivel no se sostiene con la agenda del anterior: si todo lo nuevo se suma arriba de lo que ya hacés, no hay salto posible. Elegí una decisión y tomala esta semana.